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Fundación Glaciares Chilenos: ¿por qué es urgente protegerlos?

La próxima vez que abras la llave o tomes una ducha, piensa que parte de ese precioso H2O podría venir de nuestros amigables ríos de hielo. 

Por Claudia Benavídez. Fotos gentileza Glaciares Chilenos.

¿Sabías que existe una fundación especialmente dedicada al cuidado de los glaciares en Chile? ¿Por qué son tan importantes estas gruesas masas de hielo originadas en la superficie terrestre y por qué deberíamos protegerlas?

Te invitamos a conocer la Fundación Glaciares Chilenos (FGC), otra de las tantas asociaciones ciudadanas que trabajan día a día por organizar y enseñar a la comunidad sobre el urgente cuidado del medioambiente. 

De una publicación a una fundación

Todo comenzó cuando Felipe Espinosa, ingeniero informático y fotógrafo aficionado, decidió usar sus redes sociales para compartir la increíble belleza de los glaciares patagónicos que acostumbraba a visitar. 

Partió publicando aquellas azules postales en Flickr, luego en Facebook y más tarde en Instagram, plataformas que le sirvieron para mostrar estas grandes masas de agua a sus seguidores, que al poco tiempo empezaron a aumentar significativamente. 

Al ver la creciente popularidad y buena recepción de sus publicaciones, sumado al contexto nacional de desprotección a los glaciares, Felipe decidió formar una organización y oficializarla como fundación en 2018, junto con la arquitecta Constanza Espinosa y el físico Nicolás González

“Como grupo interesado en los glaciares pudimos organizarnos para hacer algo más tradicional, como una empresa de turismo por ejemplo, pero al final optamos por la fundación porque nos interesaba más el tema educativo, más informativo, más de visibilizar. No existía antes de nosotros una plataforma que se dedicara específicamente a los glaciares”, cuenta su fundador.

La decisión de formar una fundación la tomaron después de crear una cuenta de Instagram. “Por entonces nos juntamos, vimos que la cuenta estaba creciendo a pasos importantes y ahí supimos que había algo más que hacer que solamente compartir fotos”, dice Felipe. 

Al principio compartían fotos un poco desprolijas, recuerda, pero cuando empezaron a sumarse más personas se fueron profesionalizando. Actualmente en la fundación colaboran unas 34 personas de forma voluntaria, chilenas y extranjeras, entre las que se reparte la misión de educar sobre el cuidado y protección de los glaciares, y el rol ecosistémico que estos cumplen.

Así, lo que nació originalmente como una idea personal de mostrar la belleza natural de los glaciares, hoy se materializa como una fundación que cree totalmente en el poder de las imágenes para promover avances en la protección del medioambiente. 



Educación para la solución

“Originalmente nosotros decíamos, ‘oye queremos salvar a los glaciares’. Pero eso es equivalente a decir, ‘oye, queremos la paz mundial’. Es un objetivo súper noble pero en la práctica tienes que aterrizarlo un poco más”, dice Felipe. 

“¿Cómo yo protejo un glaciar?”, continúa el fundador. “En una playa tú puedes recoger la basura y ver que después queda limpia, pero en el caso del glaciar tú no puedes ir a ponerte ahí y decir, ‘oye, que no se derrita el glaciar’. Tienes dos problemas: el cambio climático y la acción humana con las mineras. Son procesos demasiado grandes para una organización. Entonces, ¿qué podíamos hacer? No podíamos hacer acciones tan tangibles, por eso nos adelantamos con la educación. Así fuimos dándole forma a toda la estructura que tenemos como organización”. 

Al principio era muy hippie querer salvar a los glaciares sin claridad, piensa Felipe. El problema es serio y entre ellos se encuentra preservar la calidad de vida de las personas y su derecho al agua, pero cuando se estructuró un plan de trabajo para ello, todo se hizo más sencillo.  

Glaciares Chilenos (FGC) es una organización sin fines de lucro que trabaja en la preservación y protección de los glaciares ubicados en el territorio nacional, a través del desarrollo de investigación científica, visibilización de contenido y programas educativos. Para ello, la fundación cuenta con un área técnica que les permite compartir datos de calidad y con respaldo científico. “Con la fotografía no abogamos a la sensibilidad solamente”, dice Felipe.

También, “entendemos que parte de los problemas medioambientales se mantienen en el tiempo o no encuentran solución porque desconocemos qué es lo que está ocurriendo. Llevar esto al alcance de la mano es una de las principales actividades que realizamos, junto con la recopilación de imágenes, donde FGC es el mayor repositorio de imágenes de glaciares públicos abierto a la comunidad. Contamos con un sitio propio, donde durante casi 2 años hemos publicado más de 100 artículos, mostrando la enorme variedad de rutas y destinos para acceder a glaciares, notas relacionadas al retroceso climático y noticias de interés”, dicen desde la fundación. 

Finalmente, educarse para conocer el problema es el primer paso para buscar una solución, según la organización. 

¿Por qué proteger a los glaciares?

Los glaciares son ríos de hielo que se forman por la persistencia de la nieve caída durante un largo período de tiempo, y que finalmente se comprimen en masas de hielo. Algunos son tan pequeños como canchas de fútbol, mientras que otros son tan grandes como ciudades enteras, como sucede en la Antártica.

A nivel mundial, los glaciares son una parte importante del ciclo natural del agua y del balance de energía en la Tierra, y son usados como importantes reservas de agua potable por las ciudades, la agricultura y la industria.


Foto: Alfredo Soto. Foto actual en la Antártica.

¿Por qué los glaciares se están derritiendo?

Los glaciares sobreviven, prosperan, se funden, se fragmentan y desaparecen, todo como resultado de su balance natural. Pero obviamente, si aumentan las temperaturas debido al cambio climático, las cosas comienzan a desequilibrarse. 

Entonces, ¿cuál sería la realidad si los glaciares se derritieran completamente? Según investigaciones, dice la fundación, existe la posibilidad de enfrentar un colapso social por  escasez de agua debido a que más del 68% del suministro de agua dulce se mantiene suspendido en el hielo. 

Un mundo sin este hielo podría provocar cambios climáticos donde la agricultura es posible y reducir drásticamente los lugares habitables en nuestro planeta debido a un dramático aumento del nivel del mar que sumergiría muchas zonas de comunidades costeras, explican.

En Chile tenemos más de 24 mil glaciares de norte a sur que representan la fuente de vida para muchos ecosistemas, entre ellos, la vida humana. 

En al menos 15 regiones del país existe área glacial (un 86% se ubica en la Patagonia mientras que los Campos de Hielo son la tercera masa de hielo más grande del mundo después de la Antártica y Groenlandia). En el total, tenemos el 80% de los glaciares de Sudamérica y el 11% de los glaciares del mundo pero no existe ninguna ley que los proteja.

La situación es que el 55% de las exportaciones son de cobre crudo o refinado que usa agua proveniente de glaciares de montaña para su extracción. 

“Las mineras no son amigables con el medio ambiente por más que traten de vender un slogan de minera sustentable. Esas son solo palabras de marketing porque la realidad es que dejan una cantidad de desecho y basura monstruosa y los beneficios se van a otro lado, no se quedan en la comunidad”, dice Felipe. 

Ya se ha intentado cinco veces hacer una ley que proteja a los glaciares, cuenta el fundador. 

“Esta idea comenzó a tomar vuelo después de lo que pasó con Pascualama, que destruyó dos glaciares, Toro I y II. Un 60% y 70% de esos glaciares fueron destruidos”. 

Según cuenta Felipe, un sexto intento de ley comenzó a gestarse en julio de 2018 como iniciativa de la Comisión de Medioambiente del Senado. Pero han pasado más de dos años y no hay muchas novedades que podamos comentar. “Lamentablemente, el año pasado el Ejecutivo decidió que esta ley debía pasar por la Comisión de Energía y Minería porque entendieron que esta ley podía afectar a las operaciones mineras pues saben que están haciendo intervenciones cerca de los glaciares, explica.

Y agrega: “Hay un listado de mineras que han afectado a glaciares y no son pocas. Esta ley se encuentra ahora en manos de esa comisión y todavía no se vota”. 

Finalmente, en toda América del Sur, la pérdida calculada de hielo glaciar entre 2000 y 2015 fue de casi 20 gigatoneladas por año (una gigatonelada equivale a 109 toneladas o mil millones de toneladas), de las cuales alrededor del 83% ocurrieron en la Patagonia, informa la fundación.



Consciencia de los territorios

Según FGC, la ley de glaciares ha estado literalmente congelada durante 15 años, pues los intereses económicos, la falta de voluntad política y el lobby de la minería han sido los responsables de que la ley aún no sea un hecho en Chile.

“¿Cuál es el otro camino? Es ser parte del proceso constitucional”, dice Felipe Espinosa. 

“El agua es la base de la vida y que no esté resguardado el consumo humano es una de las cosas que van a cambiar dentro de la Nueva Constitución. Creo que debería haber una priorización sobre todo porque estamos en tiempos de sequía”.

Según el fundador, el modelo extractivista va a cambiar porque hay un interés mayor en temas de medioambiente, sobre todo por parte de las generaciones nuevas.

“En Chile han habido muchos cambios. Incluso como fundación tuvimos un antes y un después con el 18 de octubre porque la sociedad cambió totalmente y ya no es el mismo Chile al que tú le explicas algo. Es diferente y eso es positivo. Las mismas comunidades están tomando conciencia de lo que se puede hacer en comunidad, en colectivo”, comenta Felipe.

A modo de ejemplo, el fotógrafo aficionado recuerda la situación de Vizcachitas en Putaendo, proyecto minero que aprobó el sondaje en plena pandemia saltándose la etapa de consulta ciudadana. 

“La comunidad se dio cuenta de lo que pasó, entonces levantaron reclamos y estos llegaron a buen puerto porque fueron aceptados y obligaron a la minera a no innovar y a no seguir avanzando hasta que no se haga el proceso como corresponde. Por lo tanto, fue una victoria tremenda para la comunidad. Por eso es súper importante que la gente tome consciencia de los territorios en los que habita para evitar que pasen este tipo de cosas”, concluye.

“Se nos viene un año importante”

Por motivos de pandemia, la fundación Glaciares Chilenos se ha mantenido difundiendo contenido por medio de charlas digitales, redes sociales y frecuentes publicaciones en su sitio web.

Hoy están proyectando lo que será el próximo año, cuenta Felipe. “Todo depende de la pandemia pero queremos llegar a colegios a lo largo del país para ir contando este tema y también acotar nuestras charlas a los diferentes territorios”, comenta. 

En cuanto a la urgente ley de protección a los glaciares, el fundador de FGC opina que no existe interés por parte del Gobierno de llevarla a cabo. “Por lo tanto, esperamos a que la ciudadanía se manifieste”, dice.

“A nivel de sitio web queremos seguir subiendo contenido y aumentar nuestra tasa de llegada. Ahora tenemos entre  3 mil y 4 mil visitas únicas al mes. Necesitamos seguir aumentando ese número para aumentar nuestra llegada”, agrega Felipe.

Por último, cuenta que junto al equipo comercial de la fundación siempre se encuentran trabajando por obtener  financiamiento. “Queremos seguir visibilizando nuestras iniciativas, seguir trabajando en investigaciones, en generar y difundir contenido, en hacer campañas, etc. Se nos viene un año muy importante”, finaliza.

Ayuda y sé parte de esta comunidad glaciar aquí.

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