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La importancia de la conservación del territorio latinoamericano para el mundo

El tiempo se acaba para Latinoamérica. Entérate por qué es urgente proteger su  patrimonio natural y qué podemos hacer por esta vital causa. 

Por Claudia Benavídez. Fotos por Paolo Ávila.

La pérdida de biodiversidad en el planeta es una realidad: tres cuartas partes del medio ambiente terrestre se ha deteriorado y el 66% del medio ambiente marino se encuentra alterado.  Solo en Latinoamérica, esta pérdida será del 40% para el año 2050, según el informe de la Plataforma Intergubernamental de Ciencia y Política sobre Biodiversidad y Servicios Ecosistémicos (IPBES).

Esta es una de las áreas más ricas en diversidad biológica a nivel mundial, por lo tanto, la desprotección de este territorio podría causarle un serio problema al planeta y a las especies que lo habitamos. 

De este tema nos hablan dos famosos activistas, Kristine Tompkins y el surfista chileno Ramón Navarro en “La importancia de la conservación en Latinoamérica”, una charla digital organizada por Patagonia y dirigida a toda la comunidad latinoamericana y al mundo, para transmitir lo urgente que es proteger este territorio. 

¿Qué sucede con la conservación del patrimonio natural en Latinoamérica? 

“En las Américas, la riqueza de la diversidad biológica contribuye ampliamente a la calidad de vida del planeta, a la vez que fortalece las economías y los medios de subsistencia”, dice el informe de IPBES. 

Sin embargo, esta rica biodiversidad también está siendo seriamente amenazada por la progresiva transformación, reducción y fragmentación de los hábitats, provocados por una economía basada en la explotación de recursos. 

De acuerdo al estudio, para el año 2050 se proyecta que la pérdida de diversidad biológica en el territorio latinoamericano estará bastante cerca del 50%. 

Finalmente, la evaluación concluye que esta continua situación podría poner en riesgo el logro de algunas metas y aspiraciones internacionales relacionadas con el clima y la sobrevivencia de las especies en el planeta, incluyendo la del ser humano.

En definitiva, sabemos que el tiempo se acaba y que somos los responsables. Pero, ¿Qué podemos hacer?

¿Desarrollo económico versus responsabilidad ambiental?

En todo el mundo hay grandes áreas naturales que son de todos, pero hoy en día están siendo más explotadas que nunca por la industria extractiva.

Así lo demuestra el documental Public Trust, producido por Robert Redford e Yvon Chouinard, fundador de la marca outdoor Patagonia, famosa por promover la economía circular y donar el 10 % de sus ventas a grupos ambientalistas. 

En esta producción se hace visible la lucha que grupos activistas y comunidades indígenas libran en Estados Unidos para proteger las tierras públicas de la amenaza de las industrias de extracción, tal como sucede en gran parte del mundo. 

Entonces, ¿es posible que desarrollo económico y conservación de los territorios vayan de la mano? 

Según la activista Kristen Tompkins, “eventualmente, hoy o mañana tienen que compatibilizar, porque es imposible pensar que económicamente se puede trabajar sin límites. Es una falta de imaginación y un gran caso de avaricia. El planeta es finito”, dice. 

Y quien crea que en un planeta finito pueda darse el crecimiento infinito, está loco o es un economista, dice el mismo Yvon Chouinard en su libro “Que mi gente vaya a hacer surf”

Siguiendo esta línea, la empresa Patagonia creó “Charlas en el Refugio”, una serie de encuentros digitales que buscan seguir despertando la conciencia ambiental en tiempos de pandemia. 

En su episodio 21, dos grandes líderes del activismo medioambiental, Kristine Tompkins y Ramón  Navarro, junto con el moderador Eduardo Silva, director de Outside Chile y de la plataforma digital Fulloutdoor, nos hablan sobre la importancia de conservar los territorios en Latinoamérica debido a la enorme biodiversidad que aportan al mundo. 



Se acaba el tiempo de actuar 

Necesitamos proteger el 30% del planeta  para el año 2030 para salvar al planeta, pues en este caso, la misma naturaleza permitirá capturar el carbono necesario para evitar los efectos del calentamiento global provocados por el hombre. 

Sin embargo, “los gobiernos siguen defendiendo este modelo de negocio destructivo por parte de la industria extractiva”, dice Kristine Tompkins, presidenta y cofundadora de Tompkins Conservation y ex CEO de Patagonia, quien junto  su difunto esposo Douglas, han ayudado a crear y expandir 15 parques nacionales en Chile y Argentina. 

Para cumplir con esta meta, se necesita de un gran cambio de mentalidad, desde Gobiernos y organismos internacionales, hasta empresas y ciudadanos, pero todavía existe el miedo de que se va a ir en contra del desarrollo económico, piensa Kristine.

“Por las nuevas generaciones, todos deberíamos comprometernos a cambiar este crecimiento económico sin límites”, dice Ramón Navarro, el surfista nacional, embajador de Patagonia y activista en la fundación que trabaja por la conservación y restauración del borde costero nacional, Punta de Lobos.

Con la pandemia hemos logrado cosas que antes creíamos imposibles, comenta el deportista, como trabajar desde la casa, migrar de la ciudad, etc. y hoy, son muchos quienes han vuelto a hacer agricultura y han vuelto a conectar con sus raíces y la naturaleza.

“Hay una gran esperanza”, agrega. “Pero primero debemos salir de esa mentalidad de que, alguien lo está haciendo por nosotros. Este es el gran problema que tenemos. Decimos, oye está la fundación tanto protegiendo este lugar, que lo hagan ellos. Entonces no es preocupación. Se nos olvida que el planeta no es solo de la fundación que protege, es de todos”. 

Por último, muchas personas se preguntan qué hacer, y no hacen nada pero el tiempo de inacción se acaba, cree Kristine. “No hay excusas ni razones. Cada persona, no importa de dónde es ni qué edad tenga, tiene que actuar por su familia pero para su gran familia. Y hasta que cada persona asuma eso, será muy difícil mejorar la situación global”, dice.

Chile, un país latinoamericano sin recursos naturales

Hoy en día, Chile tiene el 40% de su mar protegido pero mucha de esta superficie es el agua muy profunda mientras que las aguas más cerca de la costa son más importantes en términos de biodiversidad. 

“Y existe el mito de que si se continúa así, va a parar la economía. Pero a modo de ejemplo, California tiene más de un 30% de su superficie protegida y su economía es la top 5 del mundo”, dice Kristine. 

Como ecologista está de acuerdo con ir aumentando estos porcentajes pero cree que debería llegar un punto donde los humanos comparten el planeta de manera sostenible con las demás especies. Incluso, piensa Kristine, “podríamos llegar a una proporción global de 50 y 50: una mitad produciendo y la otra conservando”, agrega.

En contraste, en Chile hoy existen 118 conflictos socioambientales, los que se involucran con industrias de energía, minería y saneamientos, entre otras. Pero eso no es todo. A esto se suma que el país ya agotó sus recursos naturales disponibles para el 2020, según la Red Global de la Huella Ecológica

Por esta razón, hoy cobra tanta importancia hablar sobre la conservación y protección de territorios en países donde el modelo de desarrollo está basado en gran parte, en la explotación de los recursos naturales. 



La esperanza está en la naturaleza

En las Américas, la protección de áreas claves de diversidad biológica para el planeta, aumentó un 17% entre 1970 y 2010; sin embargo, menos del 20% del total de estas áreas están siendo protegidas, según  informe de IPBES. 

Aun así, para Ramón, en todo esto hay algo bastante alentador. “Pero hay que ser visionario para llegar a tiempo”, dice. 

“Mi papá que es pescador, me contaba que gracias a que la producción industrial ha bajado, hoy se han visto especies que no se veían hace más de 20 años. Entonces, la capacidad de recuperación que tiene la naturaleza en general es increíble. Finalmente, la tierra nos está dando una señal importante y muy positiva”, agrega el surfista.

Basta con recordar que se esperaba una gran sequía para Chile, sin embargo “hemos tenido mucha más agua que otros años. Creo que debemos conectarnos con esto porque es positivo. La esperanza no la estamos dando nosotros, la está dando la naturaleza y hay que ser muy conscientes de saber escucharla”, finaliza.

Por último, el informe de IPBES sostiene que la naturaleza y la diversidad biológica estarán mejor protegidas cuando las personas están integradas a una amplia gama de políticas económicas que consideren cambios de consumo, como sucede con la economía circular, con las tecnologías mejoradas y sustentables, además de programas de educación y sensibilización. 

Por eso, en Outside Chile te invitamos a sumarte a la acción, tal como lo hace la marca Patagonia y estos dos grandes líderes activistas, y por supuesto, a seguir aprendiendo sobre conservación de los territorios con estas increíbles Charlas en el Refugio.



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